domingo, 28 de diciembre de 2014

Algunos aspectos polémicos de la LOMCE

La Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) ha traído consigo fuertes críticas por parte de toda la comunidad educativa. Puesto que es un tema del que se ha hablado en clase y que provoca tantas reacciones, me gustaría comentar algunos de los puntos más controvertidos de esta ley:

-Las reválidas: realización de pruebas al final de cada etapa educativa. En el caso de Bachillerato, la Selectividad se sustituye por una reválida al final de la etapa. Estas evaluaciones serán externas.

-La asignatura de Religión: es voluntaria y la calificación obtenida contará para la nota media del alumno.

-Mayor importancia del castellano: en las comunidades en las que existe una lengua cooficial, se prioriza el castellano. Las asignaturas se dividen en troncales, específicas y de especialidad. El castellano es una asignatura troncal, y por ello con un mayor número de horas. Las lenguas cooficiales, por tanto, son menos importantes en el currículo.

-Mayor ratio de alumnos por aula: esta ley permite que haya mayor número de alumnos por aula, y esto provoca una disminución de la calidad en educación.

-Contenidos estudiados: el Estado fijará los contenidos que se impartirán en las clases.

-El papel del director: cobra mayor importancia y deben acreditar años de experiencia.

-La asignatura de Educación para la Ciudadanía: es sustituída por la de Valores Culturales y Sociales en Primaria y Valores Éticos Secundaria.

Ya que se trata de un tema muy amplio, adjunto un vídeo en el que se comenta de forma breve esta ley y se hace una comparación con la Ley Orgánica de Educación (LOE):






Alumnos con altas capacidades intelectuales

La superdotación es quizás el más conocido, pero no el único tipo de alta capacidad intelectual. Es algo difícil de reconocer, pero es el primer paso que se debe dar para evitar que estos alumnos fracasen.

Existe un debate respecto a los chicos con alta capacidad, el de integrarlos o no con sus compañeros en el aula regular. En algunos colegios se opta por su educación en el aula ordinaria, realizando ciertas modificaciones en el currículo, y en otras ocasiones se decide agruparlos en clases con otros alumnos con sus mismas características.

El papel del profesor es fundamental porque debe idear estrategias y dar respuestas  apropiadas para los distintos tipos de alumnos con los que cuenta en su clase y ser capaz de sacar lo mejor de cada uno de ellos, además de despertar su interés. En la actualidad, se está empezando a investigar más sobre este tema, lo que contribuye a la aparición de más estrategias educativas que ayudarán en el proceso de aprendizaje.

A continuación, os presento la historia de José Carlos, un niño superdotado, que nos ayudará a comprender ciertos aspectos relacionados con el tema del que hablamos.




viernes, 26 de diciembre de 2014

¿Es justa la libre elección de centro escolar?




Hasta ahora, la adjudicación de centro escolar se había determinado en función de razones geográficas, sin embargo atrás queda ya la idea de que los niños vayan al centro más próximo a casa.
La elección de centro puede interpretarse como el derecho de los padres a elegir la educación que ellos consideran mejor para sus hijos o, por otro lado, puede entenderse como un proceso de selección.

Opino que esto supone un problema porque habrá centros que recibirán un número mucho mayor de solicitudes que otros. Por ejemplo, los centros con más prestigio estarán mucho más demandados que los que no lo son o los que se encuentran en zonas más desfavorecidas.
Es cierto que este tema puede verse desde diferentes puntos de vista, pero yo creo que acentúa las desigualdades sociales y económicas.

La función de la escuela desde siempre ha sido (o debería) reducir las desigualdades y en este caso creo que no se consigue. Además, la diversidad de los alumnos los beneficia a todos, es decir, esa riqueza es algo normal que siempre ha existido y no debe verse como algo negativo.

Escuela de padres: ¿sería conveniente involucrar a las familias en los centros?




  La adolescencia es una etapa convulsa y llena de cambios a nivel intelectual y físico. Cada vez son más independientes,  quieren probar sus propias capacidades y construir así su personalidad y su estatus dentro de un grupo de pares.
  Sin embargo, un desarrollo adecuado de estas habilidades básicas para la vida de adulto solo se consigue si el apoyo y el involucramiento de los padres es constante desde la niñez. Por esa razón, es clave que los padres sean conscientes de la importancia de la educación de los hijos y que hagan un esfuerzo por ellos para conseguir que tengan un buen desarrollo, no solo educativo, sino también psicológico.
  De este modo, cuando los padres participan en la enseñanza de sus hijos, estos tienen mejores habilidades interpresonales y son más empáticos. Una buena forma de mantenerse al tanto de las actividades del hijo son las siguientes: asistir a los eventos escolares, pedir información sobre lo que ofrece el centro, asistir a reuniones de organizaciones de padres, ofrecerse como voluntario en la escuela, y si no tiene tiempo por el trabajo intentar ayudar  desde casa.
Además, existen proyectos innovadores como la Escuela de Padres que ya se lleva a cabo en muchos centros por los que un orientador, un profesor, o un voluntario enseña a los padres para que participen en las clases de sus hijos.


Menú Educativo



Lo más importante para empezar la clase es captar la atención, la curiosidad y el interés de nuestros alumnos. Para ello, el docente debe ser consciente de que el modelo enseñanza-aprendizaje de una clase magistral está obsoleto, y por tanto, los alumnos deben entender que son parte activa de la clase y que pueden participar cuando crean oportuno respetando siempre los turnos de palabra o las intervenciones del docente.
Una vez que tenemos al alumnado motivado y expectantes ante la explicación de la lección, es el momento de explicar los contenidos oportunos (primer plato).
El segundo plato se corresponderá con un aprendizaje significativo con el que los alumnos relacionarán la información nueva con la que ya poseen de otras clases o lecciones para crear así sus propios esquemas cognitivos.
Finalmente, el postre, puede ser realizar algún ejercicio para que los alumnos pongan en práctica lo aprendido y eso facilite la asimilación de los contenidos.
El docente debe saber premiar y valorar el esfuerzo de sus alumnos y por tanto saber llevar a cabo un refuerzo positivo. 

Para reflexionar...





Con esta imagen podemos ver claramente cómo nuestra concepción sobre la autoridad del profesor ha ido cambiando con los años. Ahora, si nuestro hijo obtiene unas calificaciones malas, seguramente la culpa la tendrá el profesor porque no le explica bien o porque no se interesa en si los chicos han entendido esas explicaciones. Pero si esto no es así, si nuestro hijo ha obtenido unas magníficas calificaciones, se debe a que nuestro hijo es muy listo.

Por tanto, con esta imagen queremos resaltar los cambios llevados a cabo con el transcurso de los años y cómo ahora los malos resultados académicos de nuestros hijos son recriminados a los profesores.


El Cabezota (1982)

La película está ambientada en 1857, año en el que la educación primaria se hace obligatoria por la ley Moyano en España. 
En ella, el Cabezota, se niega a que su hijo vaya a la escuela porque, según él, no sirve para nada. En el siguiente fragmento de la película podemos ver cómo argumenta a su hijo la poca importancia de saber leer y escribir.





Otro aspecto muy importante de la película es la relación entre la nobleza y el campesinado. La lucha de clases en ella se ve claramente. La nobleza posee el poder sobre el pueblo y el campesinado es humilde.
En el siguiente fragmento podemos ver cómo algunos nobles no están de acuerdo con que los pobres puedan estudiar y piensan que lo que hace falta es la mano dura.




Lo que más me sorprende de este fragmento es que sea una mujer la que no ve con buenos ojos que una maestra de las clases a los chicos del pueblo y que trate ese tema con bastante desagrado, diciendo que ese es el fruto del progreso y el modernismo pero todo ello con una gran ironía.